ALEMANIA Y LA CRISIS
La crisis migratoria, llamada así por su magnitud de desplazamiento, se enfrenta cada día más al sentimiento de antiinmigración que se está creciendo en ambos las poblaciones y en los gobiernos de múltiples países. La política controvertida del Canciller de Alemania (Angela Merkel) incitó un éxodo masivo de inmigrantes hacia el país; lo cual provocó un aumento en el apoyo popular de los partidos y de las asociaciones de extrema derecha que se oponen tajantemente a su decisión de imponer una política de puertas abiertas.
¿QUÉ ES LA POLÍTICA DE PUERTAS ABIERTAS?
La política de puertas abiertas es una decisión política tomada en 2015, al colmo de la crisis, con la intención de facilitar el transito de refugiados provenientes principalmente de Siria, junto a las de Afganistán y de Iraq. Asegura de que los inmigrantes provenientes de estos tres países en cuestión — normalmente plagados por o que están intentando huir a tumultuosas circunstancias — pueden cruzar la frontera alemana y pedir asilo para escapar a sus peligros sustanciales. Merkel y su política se enfrentan a una oposición feroz; la más grande dado por el partido Alternativa por Alemania (Alternative für Deutschland).
ALTERNATIVA POR ALEMANIA
Resultados encontrados por una encuesta pública llevada a cabo por la emisora alemana, ARD, fechado de septiembre de este año — poco antes de las elecciones generales alemanas — recalcan esta popularidad. Declararon que el partido representa actualmente, el segundo partido político más popular del país — después de la Unión Demócrata Cristiana (Christlich Demokratische Union Deutschlands). Ingresaron al Bundestag, el Parlamento Alemán, después de asegurar un 12% de los votos nacionales y unos ochenta escaños el 24 de septiembre 2017.
Mientras que está ganando terreno y apoyo en la mayoría de las regiones alemanas, existe una ciudad en particular que apoya a la AfD y que tiene una indignación severa hacia la inmigración y la política de Merkel. Nos situamos en Dresdén, la capital del Estado Libre de Sajonia al este del país, donde los residentes se sienten fuertemente en contra de la inmigración - no sólo en esta ciudad, sino a lo largo de la región oriental, donde encontramos la mayoría de los simpatizantes de la extrema derecha. Tras los años, el apoyo estaba y está creciendo a una velocidad alarmante. Además, cada semana por los lunes, estos simpatizantes del partido se reúnen para protestar el asunto de la inmigración. Se remarca que el partido no sólo está en contra de la inmigración; también tiene posturas antiislámicas. Adjunto el manifesto político en inglés por caso que tenéis interés, visto que no existe una versión española.
El capítulo siete tiene su enfoco sobre la cultura, la lengua y la identidad, donde se cita limitaciones en cuanto a las libertades de los musulmanes. El articulo 7.6.1, recalca las diferencias entre la cultura del Oeste y las culturas islámicas, declarando que la expansión de la religión musulmana amenaza a la sociedad alemana. El 7.6.5, rechaza el derecho de los musulmanes a vestirse de burka en espacios públicos — que suena familiar a la prohibición implementada por el gobierno francés.
Aunque muchos acusan al partido de tener ideales nazistas, los simpatizantes no lo creen. Después de la Segunda Guerra Mundial, es ilegal en Alemania de producir o mostrar símbolos que hacen referencia a estos ideales, por ejemplo, ni se permite la ilustración de las esvásticas. Según The New York Times, un periódico estadounidense, el tribunal constitucional alemana puede impedir a los partidos políticos que manifiestan, difunden o imponen a ideales o símbolos nazistas.
Aquí abajo tenemos dos carteles creados por la AfD, que fueron utilizados durante su campaña política. Las dos hacen referencia a la crisis migratoria y a la política de puertas abiertas, en los cuales la primera demuestra la consigna “¿Nuevos alemanes? Los haremos nosotros”. Si nos ponemos en el contexto de la consigna y de los principios del partido, esta idea de tener alemanes ‘puros’, libres de sangre extranjero, hace pensar en la época de Hitler.
La segunda consigna declara, “¿El Islam? No pertenece en nuestra cocina”. Están claras las connotaciones racistas que reiteran los deseos del partido, rechazando a la aceptación de culturas diferentes por un miedo profundo a lo desconocido — utilizan la concepción del extremismo para provocar un sentimiento nacionalista en relación con la seguridad del país.
¿EL FUTURO DE LA AfD EN ALEMANIA?
El futuro parece brillante para el partido alternativa mientras que Europa busca medio y respuesta a la crisis substancial. Merkel y sus políticas están perdiendo tracción mientras que falla en responder a las demandas de la población alemana. Esperamos no ver el día en lo cual este partido gana las elecciones por completo, libre a imponer sus medidas racistas y xenófobos.




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