LA IRRUPCIÓN DE LA EXTREMA DERECHA EN ESPAÑA

Europa sufre por una ola creciente de sucesión poderoso a los ultraderechistas. La irrupción de los partidos políticos de extrema derecha significa el comienzo de una Europa menos tolerante frente al asunto de la inmigración, aplaudido por populistas nacionalistas igual; ambos amenazando la unidad de nuestros países que toma forma de la Unión Europea. La extrema derecha agarre al continente por una reacción cascada, con España siendo el último país a sucumbir ante sus ideales xenófobos.

Vox es el partido político de extrema derecha que había logrado su victoria en las elecciones autonómicas de Andalucía, España, que tuvieron lugar a principios de diciembre del año pasado. Han logrado su victoria sin siquiera haber contado con un programa político. Fundada por Santiago Abascal, antiguo miembro del Partido Popular, hace cinco años que el partido ni ocupaba una presencia fuerte a nivel autonómico, mucho menos a un nivel nacional; un recordatorio espantoso de la expansión rápida de apoyo frente a la política derechista. El resultado de estas elecciones significó que, por primera vez desde la abolición de la dictadura franquista en 1975, un partido político de la ultraderecha entrará en el órgano rector de España. Esto no es a decir que no existían poderes derechistas anteriormente – a lo largo de los cuarenta años después de la salida de Franco, el franquismo tomaba la forma del Partido Popular, heredero de la Alianza Popular – pero la sucesión de Vox en el parlamento autonómico andaluz es testimonio al cambio de opiniones frente a los políticos liberales.


El partido derechista busca una renovación, junto al fortalecimiento político, de la sociedad española en lo cual “ha llegado el momento de la movilización, de la acción, de la responsabilidad y del compromiso cívico”. Denuncian a los poderes políticos actuales, sintiéndose defraudados al salir a la luz de casos de corrupción en todos rangos del sistema político. Proponen ellos mismos a ser la solución necesitada para la imposición de reformas estructurales “que afronten de verdad los defectos de un sistema político, jurídico, institucional y económico que está irreversiblemente agotado”. Con ideales políticos similares a las de sus compañeros en Alemania e Italia, Alternativa por Alemania y la Liga Norte, se cabe denominar Vox como siendo un partido político por tener motivos xenófobos, antimigratorios, anti-LGBT además de ser antifeminista. Rechazan fuertemente la idea de ser reconocidos por siendo un partido de extrema derecha, en torno viéndose y denominándose una “formación de extrema necesidad”.

La redacción de una propuesta de cientos medidas a abordar para “hacer grande otra vez España” enfatiza las raíces conservadoras de su política. Se incluye temarios como la prohibición del aborto y del matrimonio homosexual, la posible suspensión de circulación libre por parte del Acuerdo de Schengen, la deportación de inmigrantes ilegales. Además, buscan la erección de muros impenetrables en las fronteras españoles de Ceuta y Melilla en un intento de “retomar sus fronteras”; haciendo eco de los lemas británicos del partido derechista UKIP, y a la solución trumpiano que tiene propósito de solucionar la inmigración irregular. En cuanto al feminismo, la eliminación de la ley contra la violencia machista propuesta por Vox, reemplazándola por una de menos seriedad encabezando toda violencia intrafamiliar junto con la “supresión de organismos feministas radicales” demuestra una actitud intolerante hacia los derechos fundamentales de la mujer.

Aunque las propuestas escritas arriba se reconocen como siendo importantes para la integridad del partido de extrema derecha, no hay nada más que les preocupen que el asunto de la inmigración, frente a la crisis migratoria europea. En ambos su programa electoral y en sus cientos propuestas se las abordan a través del fundamentalismo islámico, la inmigración y los refugiados. La reciente ola de terrorismo golpeando los países europeos convierte, en los ojos de Vox, la inmigración a ser facilitador a la entra del radicalismo islámico – lo que amenaza la normalidad de la sociedad europea. Los lemas populares de los españoles primeroshacer España grande otra vez España primera echan leña al fuego, pidiendo para una recuperación de las fronteras españoles, vigilando los movimientos migratorios ilegales mientras convirtiendo la accesibilidad a la ayuda gubernamental más difícil para extranjeros. Buscan a complicar la existencia de terceros nacionales en España, entorpeciendo el procesamiento de legalización de los ilegales, incapacitándoles “de por vida”. Integrarán a inmigrantes según las necesidades económicas, “privilegiando a las nacionalidades que comparten el idioma e importantes lazos de amistad o cultura con España”. Luchan para una identidad española completa, sin fisuras, y en los ojos de Vox, la inmigración produce un choque cultural entre facciones cristianos e islámicos – recordando la historia común compartida por ellos; las Cruzadas.

Nunca en la historia española, ganó un partido tan explícitamente en contra de los derechos básicos del ser humano. Jamás con tanto apoyo. Andalucía forma una región española en la cual abunda el desempleo, el paro y la inmigración, siendo una gran receptora de los inmigrantes debido a su ubicación geográfica en el camino hacia Europa. El éxito de Vox allí suena realmente excepcional, constituyendo un 10% de los papeles escrutados, lo que equivale a 400.000 votos individuales. La formación xenófoba consiguió doce diputados en el parlamento autonómico, con El País informando de que el resultado electivo fue tan exitoso que tenía el voto de un andaluz por cada diez. Informan también de una correlación visible entre el voto a Vox y la cantidad de inmigrantes extracomunitarios viviendo en el municipio; en las regiones siendo hogar a una población de terceros nacionales extensiva, la formación derechista obtuvo un medio de 20% de los votos emitidos. El Ejido formaba el municipio con el mayor número de votos a Vox, contando un 29.5%, que se encuentra con una población donde el tercio constituye individuos provenientes de países extracomunitarios.

Las opiniones españolas frente a la inmigración y la integración de los inmigrantes resultan diversas, con una gran proporción valorando el hecho de que la sociedad sea compuesta por nacionalidades distintos. Lo que más preocupa a la sociedad española es la voluntad del inmigrante a integrarse a través de participar activamente dentro de la comunidad; aprender la lengua, adaptándose y sometiéndose a la cultura. Vox está dispuesta a traer que la prioridad política sea España y nada más; “España no ha de ser percibida como un problema a resolver, sino un ejemplo a imitar”.

Para informarse más sobre Vox, adjunto la dirección de su sitio web: voxespana.es


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